
El Banco
Hipotecario de la Vivienda opera en una realidad plural, en la convergen desde el
interés de una familia por contar con una vivienda para el desarrollo integral
de sus integrantes, la gestión y rectoría del Sistema Financiero Nacional para
la Vivienda (SFNV) compuesto por 27 entidades autorizadas privadas y públicas,
pasando por el entramado legal, financiero, político y empresarial del país,
todo lo cual incide de forma directa en los resultados operativos y económicos
de esta institución. El año 2023 no fue la excepción, como se describe en la
presente Memoria Institucional.
Las funciones
principales de este Banco son: la administración del Fondo de Subsidio para la
Vivienda (FOSUVI), mediante el cual se canalizan recursos financieros dirigidos
a dotar de vivienda digna al sector de la población con menores ingresos; y la
canalización de recursos financieros del Fondo Nacional para la Vivienda
(FONAVI) a las entidades autorizadas del SNFV, dirigidos principalmente al
financiamiento de soluciones habitacionales de personas de ingresos medios.
Teniendo en
cuenta esta realidad, se presenta un análisis de las variaciones del entorno
político - económico, legal y tecnológico, en el cual operó el Banco
Hipotecario en el año 2023.
Ambiente político económico
La situación
política económica de Costa Rica en el 2023 se caracterizó por un cambio en el
tono hacia el diálogo entre los diferentes actores, tendiente a buscar
acuerdos, y a alejarse de la disensión. En este entramado, que regularmente
tiende a ser complejo, el Poder Ejecutivo, Asamblea Legislativa y Sector
Privado, realizaron esfuerzos para buscar acuerdos que generaran avance.
La recuperación
económica del país pasó de moderada a creciente, y los indicadores actuales
muestran esos signos de recuperación. El Producto Interno Bruto (PIB) creció
hasta un 5% en el 2023 y se prevé que se establezca en torno al 4% para el
2024. Al cierre fiscal del 2023 se alcanzó un superávit primario de 1,6% del
PIB, equivalente a ¢729.712 millones. Este resultado se debió, principalmente,
al control del gasto primario, rubro que apenas creció 0,6%, ubicándose por
debajo del crecimiento promedio de los últimos 12 años, de 5,6% (2012-2023).
La deuda
pública, a diciembre 2023, cerró en 61,1% del PIB, menor en 1,9% de PIB en
comparación con el cierre 2022 (63,0% del PIB), según datos del Ministerio de
Hacienda. A su vez, la inflación mostró un comportamiento hacia la deflación,
pues de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la inflación
general registró una variación acumulada (de enero a diciembre de 2023)
de -1,77%.
Para lograr
estos resultados, los últimos dos gobiernos, impulsados por las presiones
externas para cumplir metas y compromisos fiscales, han aplicado recortes a los
presupuestos nacionales desde el 2020. El Sistema Financiero Nacional para la
Vivienda (SFNV) no ha estado exento y durante el periodo 2020-2023 experimentó
recortes por ¢80.402 millones, en los recursos del Fondo de Subsidios para la
Vivienda (FOSUVI), que por ley le debían ser transferidos para la atención de
programas habitacionales.
En lo
estrictamente político, el año 2023 significó, en su primera mitad, la discusión del proyecto de ley 23.450, el
cual planteaba la fusión de tres entidades estatales del Sector Vivienda, el
INVU, el MIVAH y el Banco Hipotecario, para crear una la cartera denominada
Ministerio del Hábitat y Territorio, proyecto de ley que implica la derogación
de la Ley 7052 que es la que da sustento legal a la existencia misma de Banco
Hipotecario de la Vivienda, del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda
(SFN) y del Bono Familiar de Vivienda.
Este proyecto
entró en pausa en el segundo semestre, y aunque permanece en la Asamblea
Legislativa, toda la segunda parte del año estuvo fuera de la agenda de la
comisión especial que lo analizaba, donde tuvo amplia oposición, además del
rechazo, técnicamente sustentado, de diversos actores del Sistema Financiero
Nacional para la Vivienda.
En medio de este
panorama, en 2023, el Banco Hipotecario de la Vivienda, una entidad que cuenta con
una estructura sólida y preparada, mantuvo su línea de trabajo intacta,
actuando en diversos frentes.
Por un lado, para acometer el cumplimiento de su
misión, que es dotar de vivienda a las familias más desfavorecidas y de la
clase media del país, con los fondos disponibles, a la vez que se entró en
diálogo con los sectores políticos para atraer y recuperar más recursos.
También se dio la reapertura de ventanillas para solicitudes de Bono Familiar
de Vivienda, luego de 18 meses de suspensión, debido a los recortes
presupuestarios citados.
Por otro lado, esta fortaleza institucional y de todo
el SFNV, fue clave para explicar al país, técnicamente, con argumentos legales
y financieros sólidos, la inconveniencia de seguir adelante con la discusión
del proyecto de ley 23.450, que, entre otras cosas, planteaba la eliminación
del subsidio habitacional.
Una acción inteligente y eficaz, del personal de Banco
Hipotecario y sus partes interesadas, hizo que al final del 2023, se tuvieron
importantes logros, en diferentes áreas, que se explican detalladamente en la
presente memoria.
Entorno legal
El Banco Hipotecario de la Vivienda como entidad de
derecho público está sujeto al amplio marco normativo aplicable al sector
público, dentro del que se incluyen leyes, reglamentos, decretos y otras
normas. A nivel interno se han definido reglamentos, código de
gobierno corporativo, código de ética y conducta, metodologías, políticas,
procedimientos e instructivos.
El marco normativo total incluye reglas de operación
como entidad que administra recursos públicos, pero también como intermediario
financiero. Esto hace del Banco una entidad fiscalizada por la
Contraloría General de la República y supervisada por la Superintendencia
General de Entidades Financieras (SUGEF).
La dinámica legislativa del país no puede ignorarse en
la operación de este Banco, en el tanto la diversidad de temas y alcances de
las normas que se promulgan, modifican o derogan son tan amplios, que la
vinculación directa o indirecta puede presentarse de cualquier forma con los
procesos que se ejecutan en esta entidad. Sobre esto, el Banco cuenta con un
proceso formal de control y seguimiento, que permite mantener un monitoreo e
inventario del marco normativo total que le es aplicable, o que le afecta de
alguna forma.
En 2023 se dio seguimiento a unos 25 proyectos de ley
en estudio en la Asamblea Legislativa, que se refieren a temas diversos, como
disponibilidad de recursos y presupuestos, propuestas para cambiar el destino
de fondos que por ley corresponden al Banco. También temas que crean o
modifican nuevos programas de vivienda, entre ellos proyectos para favorecer a
clase media, y también para crear un nuevo fondo que se dedique a la
financiación de obras comunales y mejoramiento barrial.
El Banco Hipotecario, a su vez, emitió en este periodo
tres reglamentos para facilitar la prestación de servicios y el otorgamiento
del subsidio y acompañamiento a los diferentes públicos meta de los programas
de Bono Familiar de Vivienda, son los siguientes:
·
Reglamento para la Identificación de
población beneficiaria de los proyectos de vivienda: Regula la selección de
potenciales beneficiarios en proyectos de vivienda al amparo del artículo 59 de
la Ley del SFNV. Mediante este reglamento se busca identificar y seleccionar
objetivamente a esta población mediante el uso de un aplicativo digital, que es
SINIRUBE, dado que es actualmente es el aplicativo en donde se encuentra la
mayor cantidad de datos verificables de los administrados.
·
Reglamento de Vivienda Comunitaria: Tiene
por objetivo el desarrollo de la Ley 10.214 Ley de Vivienda Comunitaria y
establece las normas para la tramitación, operación y el financiamiento de los
proyectos de vivienda, en la modalidad de vivienda comunitaria, y el trámite
para el otorgamiento del subsidio para este programa, destinado a personas
adultas mayores autovalentes y en condición de vulnerabilidad.
·
Reglamento de la Variable Social: Es el
marco normativo para que las familias beneficiadas en los proyectos de vivienda
de interés social, financiados con recursos del Banco Hipotecario, reciban en
adelante capacitación y acompañamiento social, con el fin de que conozcan y
desarrollen destrezas que les ayuden a mejorar su calidad de vida, en aspectos
como organización comunal, cuido de los bienes que reciben y gestión de obras o
beneficios adicionales, para las nuevas comunidades que nacen con el desarrollo
de urbanizaciones y residenciales.
Ecosistema tecnológico
Como descripción general de la situación del ambiente
de Tecnologías de Información, se tiene que el crecimiento
en tecnología en Costa Rica ha tenido un impacto significativo en la sociedad.
La digitalización ha generado una mayor inclusión y acceso a la información y a
oportunidades de empleo. Asimismo, la educación en tecnología ha
permitido a muchos costarricenses adquirir habilidades valiosas que les
permiten competir en el mercado laboral global.
A pesar de los
avances en tecnología en Costa Rica, aún existen desafíos que el país debe
enfrentar. La brecha
digital, sigue siendo un problema por
resolver y en esta coyuntura están inmersas personas e instituciones. El Banco
Hipotecario de la Vivienda es una de ellas.
Sin
duda, el Banco Hipotecario ha experimentado un crecimiento notable en los
campos de la tecnología y la información, a través de inversiones en educación
e infraestructura digital, pero todavía cuenta con rezagos importantes,
señalados por organismos reguladores y de control.
Los principales retos de la organización giran en
torno a la modernización de la plataforma tecnológica que permita integrar
todos los sistemas operativos y de gestión, así como la digitalización de los
principales modelos de negocio; por medio de los proyectos de optimización
tecnológica y expediente digital. Por otra parte, es un desafío de la
organización automatizar sus procesos internos, el sistema de información
gerencial y brindar a los beneficiarios finales, herramientas para la
autogestión.
Estas oportunidades de mejora en materia de la
plataforma tecnológica están contenidas en el proyecto de modernización
tecnológica (OPTIMUS) que la institución mantiene en marcha. Inició su
ejecución el 03/10/2022 y al 31/12/2023 presenta un porcentaje de avance
general del 61%. Le permitirá a la organización tener un avance relevante en la
implementación de tecnología, que cumpla con los requerimientos actuales y
futuros de la organización.
En este ecosistema tecnológico, además, es importante
mantener el enfoque en la educación y la formación de la fuerza laboral del
Banco Hipotecario para garantizar que las habilidades de los trabajadores estén
alineadas con las demandas del país.